Soy una feliz usuaria de la línea 6
Lo de feliz es un decir. Para los que no sepaís como es subir en la línea 6 de Metro a las 8 de la mañana, podéis recordar las imágenes de los metros de Tokyo, todos a reventar. Sólo faltan los empujadores con sus guantecitos blancos. Ultimamente, hasta ponen aire acondicionado pero claro, con el mogollón de personas que hay, no da para mucho. Apenas se puede respirar. Esta mañana me han achuchado contra una de las barras para agarrarse, no he pasado peor momento de agustia en mi vida. Si no fui a lo del Carlinhos con la Bruja porque no me gustan las aglomeraciones... Sales tan sudada del metro que te preguntas para qué te has duchado esa mañana, si te da igual.
Lo único que me compensa es ver el Pirulí tan cerquita y las peazo compañeras que tengo. Mañana, al tajo, como una campeona. Me tendré que levantar a las 6 y pico de la mañana, qué le vamos a hacer. Todo sea por la pasta